Una bodega casi vacía, un edificio en ruinas, un Capitolio acordonado y una bandera desgastada. En las fotografías de Flaneur Cubano aparecen escenas familiares en Cuba. Pero al mirarlas con cuidado, se revela una historia que no es tan común.
Su mirada se detiene en los espacios, en los símbolos y en las señales del deterioro. No necesita mostrar grandes acontecimientos para hablar de la crisis de un país. A veces, basta con fotografiar lo que queda atrás.
Cuatro fotografías, cuatro miradas sobre Cuba

Cuota
Una balanza rodeada de estantes casi vacíos muestra las dificultades de la vida diaria en la isla. La bodega, que durante muchos años ha sido parte de la vida de los cubanos, aparece aquí como un lugar desolado. La fotografía habla de escasez, pero también de la incertidumbre de quienes dependen de un sistema de distribución que cada vez está peor.

Memorias de una casa
Las ruinas del antiguo Hotel Cuba conservan parte de la elegancia que tuvo en otro tiempo. Sus columnas, arcos y detalles arquitectónicos siguen allí, aunque entre paredes rotas y vegetación que empieza a apoderarse del lugar. La imagen evoca cierta nostalgia, pero también plantea una pregunta difícil sobre el abandono del patrimonio arquitectónico cubano.

Recinto vedado
El Capitolio de La Habana aparece bloqueado por cintas amarillas que impiden el paso. La fotografía adquiere un significado político al recordar las protestas del 11 de julio de 2021, cuando miles de personas salieron a las calles para pedir cambios. El contraste entre la grandiosidad del edificio y las barreras delante de él convierte una escena cotidiana en una imagen cargada de tensión.

Nuestros muertos alzando los brazos
La figura de José Martí se destaca contra un cielo nublado, mientras una bandera cubana desgastada ondea cerca. Hay algo muy triste en esta imagen. Dos de los símbolos más conocidos de la identidad nacional aparecen juntos, transmitiendo una sensación de fragilidad. La fotografía hace pensar en la diferencia entre los ideales de un país y lo que ocurre realmente.
En conjunto, estas fotografías construyen un retrato de Cuba a través de lo que falta. Los estantes vacíos, los edificios abandonados y los espacios cerrados hablan de un deterioro que va más allá de lo material.
Flaneur Cubano encuentra en estos escenarios una forma de mostrar lo que pasa en la isla sin necesidad de recurrir a escenas grandiosas. Sus fotos muestran lugares que muchos cubanos conocen bien, pero a los que quizás ya no prestan atención. Ese es uno de los logros de estas imágenes: conseguir que lo cotidiano vuelva a causar incomodidad.
Redes: https://www.instagram.com/le_flaneur_cubain?vrfl=MTFnYTlhZWljbGFlaQ==

